MÁS VALE UN MAL DÍA DE GOLF QUE UN BUEN DÍA DE  SOFÁ: (Forrabolas)

Palabra maldita, malentendida,  despectivamente utilizada en nuestro “mundillo”. Tiene su puñetera gracia, siempre para el resto, una vez que han terminado un campeonato y saben que no les van a colgar las “orejas de burro”.

No existe una definición, oficial ni oficiosa, al respecto, por lo que me voy a aventurar a apostillar dos posibles significados, y quedaré  a la espera que la Real Academia de la Lengua y la Federación Española de Golf me la compren.

FORRABOLAS:

Primera acepción: “dícese de aquel jugador que, por mal oficio o por tener un día negado, termina en última posición en un torneo de golf.”

Segunda posible acepción: “Aquel jugador, conocido o no, al que siempre debemos estar agradecidos, pues nos quita todos los complejos de un mal día de golf”.

Pero no nos riamos (o si, pero no mucho), que aquí, el que más o el que menos, la tiene hecha pero habla poco de ello, YO EL PRIMERO.

Creo que en una cuestión estaremos todos de acuerdo, más vale un mal día de golf que un buen día de  sofá (sin importar la posición en la que hayas terminado). Y es que con la cervecita de después y unas risas con los amigos, aunque sea a tu costa, se olvida muy rápido el disgusto, y al final quedará de anécdota para recordar (os lo puedo asegurar).

Nos vemos en el campo……